Su debut discográfico llegó en 1987 de la mano de la mítica casa Discos Manzana con el álbum MAHOH…..FUERTEVENTURA.
En el corazón del archipiélago canario, donde el viento del Atlántico esculpe el paisaje de las dunas, habita una de las instituciones más emblemáticas de la cultura insular: la Agrupación Folklórica Dunas de Corralejo. Nacida a mediados de la década de los años setenta en el municipio de La Oliva, en el norte de Fuerteventura, esta formación echó a andar con un objetivo tan humilde como ambicioso: transmitir a los niños y jóvenes del pueblo la riqueza del legado musical de las islas, protegiéndolo del olvido en un momento de intensos cambios sociales.
Con el paso de los años, aquella iniciativa pedagógica evolucionó de forma natural hacia la consolidación de un proyecto artístico maduro. Fue a partir de 1985 cuando la agrupación comenzó a forjar un sello distintivo, caracterizado por una marcada doble vertiente: por un lado, la rigurosa labor de rescate y conservación del repertorio tradicional; por otro, la composición de obras originales inscritas en el folklore y la música popular. Esta capacidad para dialogar entre la memoria ancestral y la creación contemporánea se convirtió en la verdadera seña de identidad del grupo.
Su debut discográfico llegó en 1987 de la mano de la mítica casa Discos Manzana con el álbum MAHOH…..FUERTEVENTURA. Este trabajo no solo supuso su presentación formal en la industria musical, sino que selló un compromiso permanente con la divulgación periódica del cancionero majorero. Tan solo dos años más tarde, en 1989, la misma discográfica editó su segundo proyecto, A…..FUERTEVENTURA, reafirmando la versatilidad del grupo tanto en la ejecución folklórica como en la canción popular. Su proyección artística se confirmó en 1990, cuando su célebre polka El cabrero fue elegida para formar parte de la recopilación LO MEJOR DEL FOLKLORE CANARIO, editada también por Manzana.
La búsqueda de autenticidad sonora llevó a la agrupación a explorar escenarios de grabación singulares. A finales de 1994 grabaron RAÍCES en la bodega del Morro Francisco, en su Corralejo natal. Compuesto por diez temas —siete cortes folklóricos y tres de música popular—, este disco capturó la esencia más pura del grupo. Años más tarde, en 1998, sumaron una colaboración fundamental en el álbum SENTIRSE MAJORERO de Tinín, grabado en los estudios Acatife de Teguise (Lanzarote). En este proyecto, que contó con las colaboraciones de maestros de la talla de Thomas Figueroa y Domingo Luis «El Colorao», el coro de Dunas de Corralejo revisitó siete de sus composiciones más queridas en versiones renovadas.
La trayectoria discográfica del grupo continuó enriqueciéndose con el lanzamiento de VIVENCIAS DEL CASCO ANTIGUO Y CANCIONES DE LA MAR (2009) y culminó con la grabación de la MISA CANTADA A LA VIRGEN DEL CARMEN, registrada en la nueva casa discográfica de Gran Tarajal, un emotivo homenaje a la patrona de los marineros de Corralejo.
Más allá de sus grabaciones, la vitalidad de la Agrupación Folklórica Dunas de Corralejo reside en su cuerpo humano. En la actualidad mantiene una actividad permanente con alrededor de 40 componentes en activo, repartidos equitativamente entre un cuerpo de baile de 20 personas y una sección de toque de otras 20. Además, la agrupación está integrada en la Asociación Cultural Dunas de Corralejo —entidad impulsada por el propio grupo—, desde donde se promueve la enseñanza integral de la cultura canaria y la práctica del juego del palo a través del Club de Palo Corralejo.
A lo largo de su dilatada historia, las cuerdas y voces del grupo han resonado no solo en cada rincón de la geografía canaria, sino en escenarios de prestigio internacional. Han llevado la bandera cultural de Fuerteventura a ciudades como Barcelona, Galicia y Madrid, representaron a las islas en la Exposición Universal de Sevilla de 1992 y cruzaron el océano para actuar en Francia y en las ciudades cubanas de Cienfuegos y La Habana, demostrando que el folklore majorero no tiene fronteras.








